| Manteniendo a sus peces sanos |
| La clave para mantener sanos a sus peces es asegurarse que el agua esté en condiciones óptimas. Esta sección describe detalladamente cómo lograr esta meta y cómo prevenir infecciones por parásitos. |
La mayoría de las enfermedades y de los parásitos no infestan, o infectan, a los peces mantenidos en agua de buena calidad. Si usted no puebla en exceso al acuario, y cambia el agua parcialmente, al menos una vez a la semana, sus peces no se verán afectados por estos problemas de salud. Usted también puede mantener la alta calidad del agua entre los cambios parciales por medio de la filtración continua. Hay muchos sistemas de filtración disponibles y todos son efectivos si se les deja funcionando de forma continua.
La calidad del agua es clave
Enfermedades de los peces
La calidad del agua es clave
El secreto del éxito para mantener peces ornamentales es la buena calidad del agua. Los peces viven en contacto permanente con su ambiente acuoso y dependen totalmente del mismo. Debido a que están excretando continuamente en el agua, ¡ellos básicamente viven en su propio "toilet" o "retrete" !.
No son los sólidos (las heces) los que representan el problema, sino el equivalente a la orina de los peces. Los peces excretan amoníaco, el cual es soluble e invisible, pero venenoso.
Si el acuario o estanque está muy poblado o descuidado, el amoníaco se acumula y envenena a los peces. Primero, comienza a irritar las agallas y se forma mayor cantidad de moco. Esto reduce la cantidad de oxígeno que el pez puede respirar. Entonces, el pez jadea en la superficie buscando aire. Luego, el amoníaco quemará la piel del pez y éste comenzará a rascarse. El amoníaco ataca luego a las aletas, haciendo que las mismas se descompongan. Finalmente, a sólo unas pocas partes por millón, el amoníaco realmente matará al pez.
Los dueños de peces observan estos síntomas y compran una bomba de aire, pensando que el nivel de oxígeno es bajo. No lo es. Luego, añaden químicos antiparásitos, empeorando la irritación de los peces. Y, finalmente, utilizan antibióticos, los cuales destruyen a las valiosas bacterias nitrificantes, empeorando la situación. Todo esto es innecesario. La única acción que se requiere es la de cambiar el agua. Es tal como vaciar el inodoro. Los cambios parciales de agua con regularidad son esenciales. Si usted utiliza agua corriente, añada una pequeña cantidad de desclorinizador o, al menos, deje reposar el agua por unas horas para permitir que el cloro se evapore.
Enfermedades de los peces
Los peces ornamentales son afectados por tres grupos importantes de enfermedades: estrés, parásitos y bacteria/virus. Aquí mencionamos al estrés primero porque es, en muchos casos, la causa de síntomas aparentes de enfermedad. A menos que la calidad del agua sea perfecta, los peces estarán estresados, mostrando los síntomas descritos en la sección "la calidad del agua es clave".
A menudo usted puede observar parásitos a simple vista o puede utilizar una escobilla y un microscopio de bajo poder para observar a los realmente pequeños. Todos los agentes antiparásitos, tales como el azul de metileno, el verde de malaquita, la acriflavina y el cobre quelante son efectivos contra los parásitos de los peces. Trate al pez infectado en un acuario separado de modo que pueda separar al pez del químico. Esto es mucho más efectivo que tratar de remover los químicos de la comunidad o de la pecera viva o dosificar un sistema central de filtros. Tenga en mente que todos los peces tienen algunos parásitos y usted necesita tratar al pez sólo cuando estos parásitos llegan a un punto abrumador. De modo que el dosificar el sistema central no es esencial o efectivo.
Los problemas bacteriales (úlceras) y los parásitos internos (crecimiento pobre) son tratados mejor por un veterinario de peces. Las enfermedades virales no pueden ser tratadas. Aísle al pez enfermo y trátelo con sal para ayudar la regulación osmótica. La fórmula es: hasta 1.0% = 10 gramos por litro ó 1.6 onzas por galón de agua, cuando la inmunidad natural puede desarrollarse. |